Etapa 8. Logroño-Parque de La Grajera 6.3kms (taxi)- Nájera 23.3 kms (caminando)
Etapa total de 29.7 kms. La salida de 6 kms al Parque de La Grajera es por toda la ciudad con mucho personal enfiestado todavía. Además la distancia total es considerable así que esa caminada era una de las que tenia planeado no repetir. El taxi que reservamos nos recogió en el hotel antes de las siete (medio banano, un durazno y café fue el desayuno) y nos llevó por donde pasa el camino y entra en el Parque. Eso nos ahorró por lo menos hora larga de caminada y pudimos aprovechar la frescura de la mañana para avanzar.
Personajes con la noche encima tratando de parar el taxi y toneladas de basura para ser recogidas para que hoy domingo pueda continuar la juerga. Y nosotros de salida. Placer negativo por lo menos para mi.
Los 6 kms a Navarrete transcurren muy tranquilos y agradables. Eso si, llegando aprieta el hambre y la urgencia de desayunar de verdad. Lo logramos en un bar al lado de la iglesia. Café, té, sánduche de queso y pan de chocolate. Descanso de una media hora. Luego compramos Aquarius (Gatorade) y lo mezclamos con agua en el termo. Listos para 7kms más a Ventosa.
De ahí y ya con el calor empezando a subir fueron 7 kms más a Ventosa. Para entrar hay que desviarse un kilómetro pero vale toda la pena porque si no, no hay más dónde descansar por 11kms más a Nájera. Entonces caña, tortilla, buen baño y silla para sentarse. Para mi son muy importantes estas paradas pues rebobinas el rollo y quedas listo (o eso crees) para volver a empezar.
Toda esta etapa navegas por los viñedos de La Rioja. Las uvas están verdes y muy chiquitas todavía pero el contraste de esos suelos rojos pedregosos, los troncos cafés arrugados de las parras, las hojas verdes y los cielos azules es una belleza.
El calor lo afrontamos como los tuareg, habitantes del desierto. Muy bien tapados. Pantalón largo, camisa manga larga con protección solar, guantes de pescador, sombrero, bufanda/pañuelo en el cuello. Y personalmente decidí que cada vez que soplara el viento iba a estar muy atenta para dar gracias. Eso y Vivaldi con sus Cuatro Estaciones me ayudaron a sobrevivir bien.
Faltando 4 kms encontramos un árbol con una sombra suficiente para sentarnos a comer una galleta príncipe y a tomar fuerzas para afrontar la última hora. Llegamos a la una y media. Cansados pero muy bien
Ya una vez descansados salimos a visitar el Monasterio de Santa Maria La Real construido contra la roca rojiza que es emblemática de este sitio en el año 1100. Alguna cosita contará. Una belleza. Les dejo las fotos.
Para mañana se esperan temperaturas más benignas. Quiera Dios.
















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